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Qué es la inteligencia emocional y cómo desarrollarla

Entender nuestras emociones, poder gestionarlas y de esta manera aprovecharlas: eso es la inteligencia emocional.

A medida que vamos creciendo lo que siempre nos hablan nuestros adultos más cercanos es que es muy importante desarrollar la parte racional: que seamos inteligentes, que estudiemos, que tengamos un coeficiente intelectual alto… pero poco se habla de fortalecer la parte innata que es la forma en la que respondemos ante ciertos estímulos y situaciones; las reacciones fisiológicas que tenemos y la influencia en el estado de ánimo: nuestras emociones.

A lo largo de la historia las emociones han sido poco importantes. Ha sido más importante valorar la parte racional que la emocional pero ahora, gracias a todos los estudios que se han hecho, cada vez hay más personas que se interesan en esta parte de de la gestión emocional y se toma más en cuenta para los distintos ámbitos de la sociedad.

En estos tiempos es importante aprender a reconocer, detectar y aceptar las emociones porque de esta manera vas a poder desarrollarte personal y socialmente.

Solamente gestionando tus emociones de manera adecuada vas a poder también reconocerlas en la otra persona. 

Cuando somos pequeños no nos dicen que lo que sentimos, lo que cada persona siente, es más relevante que lo que sabemos. Si supiéramos esto desde muy chicos nos evitaríamos frustraciones y dudas ahora que somos adultos porque valoraríamos igual la inteligencia emocional que la inteligencia racional.

Las emociones son un conjunto de reacciones psicofisiológicas que tenemos todos los seres humanos como respuesta a estímulos externos. Son movimientos o impulsos que producen una alteración de corta duración y de gran intensidad en nuestro estado de ánimo.

Las emociones son de corta duración. Cuando una emoción se vuelve de larga duración entonces se convierte en un sentimiento pero hoy específicamente hablaremos de las emociones.

Las emociones siempre están por algo. Nos sentimos de cierta manera por algo específico porque sentir diferentes emociones nos va a permitir que nos adaptemos a situaciones, personas, lugares y objetos.

En las emociones influyen las experiencias y los conocimientos que adquirimos a lo largo de toda nuestra vida que esto es lo que llamamos la personalidad y también influyen la forma en la que cada ser humano reacciona desde su nacimiento esto es el temperamento.

El temperamento es algo con lo que cada ser humano desde que nace lo tiene, o sea cada ser humano tiene un temperamento distinto. 

A medida que crecemos, que estamos en diferentes culturas, que tenemos diversos tipos de educación… entonces ahí con esos conocimientos y esas experiencias es que vamos formando nuestra personalidad. 

Dependiendo de estos dos, la personalidad y el temperamento, es que diferentes personas van a reaccionar diferente a las diferentes emociones.

Todas las emociones tienen funciones; están ahí por algo y son tres las funciones que cumplen:

La función adaptativa que es que cada emoción tiene su utilidad y prepara al organismo para poder actuar eficazmente de acuerdo con lo que le rodea. 

En la vida tenemos diferentes formas de reaccionar ante el placer y ante el dolor. La alegría tiene una función adaptativa de afiliación: si estamos alegres podemos hacer más amigos, nos afiliamos más rápidamente a otras personas.

La emoción de la sorpresa tiene una función adaptativa de exploración: cuando yo me sorprendo por algo me da por explorar, quiero adentrarme más, me causa curiosidad conocer algo y eso lo que hace es que quiera explorar acerca de eso.

La calma, por ejemplo, tiene una función adaptativa de conexión, de conectarte contigo misma.

El miedo, que es una emoción básica, tiene una función adaptativa de protección, en diversas situaciones favoreciendo la huida en el caso de que sea necesario huir de algo o en algunas ocasiones también nos causa inmovilidad; porque estamos a la defensiva podemos quedarnos quietos y en ese momento nos va a hacer que nos adaptemos al entorno y nos protejamos del peligro.

En cambio, por ejemplo, si hablamos del dolor, éste puede ser una respuesta ante un estímulo y también puede ayudarnos a que en un futuro no sintamos heridas más grandes porque si nos duele ahora por una situación específica, quizás en un futuro yo voy a evitar esa situación.

Las emociones también tienen su función social porque tienen una gran importancia en la comunicación no verbal que solemos expresar de manera inconsciente porque cuando estamos con otras personas, no solo comunicamos lo que decimos con palabras, también comunicamos lo que con nuestro cuerpo damos a entender. 

Si yo tengo los brazos cruzados puedo estar dándole a conocer a la otra persona que no me interesa, que estoy molesta, que me siento incómoda… entonces según cómo me muevo le voy a expresar a la persona con la que estoy cómo me siento y va a ser mucho más fácil que esa persona me comprenda.

La tercera función que tienen las emociones es la función motivacional que habla de que existe una retroalimentación entre la emoción y la motivación porque cuando la emoción aparece te vas a sentir animado a hacer algo y así mismo cualquier conducta que tengas motivada va a generar en ti una una reacción emocional.

Existen dos tipos de emociones que son las emociones primarias o emociones básicas que están presentes desde que nacemos, forman parte del proceso de adaptación de cada uno y son universales, es decir que no importa si naces en una cultura x o y o en un país diferente o religión todos los seres humanos vamos a experimentar este tipo de emociones y también están las emociones secundarias que son las sociales que aparecen después de las emociones básicas como consecuencia de la socialización y a medida que desarrollamos capacidades cognitivas esas emociones la vamos a experimentar de manera diferente el uno del otro.

 

Las emociones primarias son seis, que también me gustaría hablar de ellas porque es importante que conozcamos la teoría para entonces cuando tengamos ciertos feelings de algo nos recordemos de esa teoría y la apliquemos a la práctica por eso aunque parezcan de repente temas de escuelita siempre es importante hacer un un recorderis de esto.

  1. Entonces vamos a hablar de la alegría que es una de las emociones primarias que tenemos todos los seres humanos y como bien sabemos es una sensación que causa bienestar, satisfacción y promueve que nos afiliemos positivamente con las demás personas. La alegría aparece ante una situación que nos gusta o nos hace sentir bien y estimula los pensamientos positivos. Cuando estoy alegre normalmente todos mis pensamientos son positivos (no voy a estar alegre y voy a estar pensando en algo feo, no eso no pasa)... Cuando estoy alegre toda mi vida es alegre y todo en mi vida es feliz. La acción característica de la alegría es reír.
  2. La segunda emoción primaria o básica es el asco que es el desagrado intenso que se puede sentir hacia algo que te parece asqueroso o repugnante y esto te va a hacer que generes rechazo; incluso puede asegurar tu supervivencia porque estimula la protección. Por eso es lo que lo que digo que ninguna emoción es negativa, la función no es negativa; de repente es negativo cómo te hace sentir momentáneamente pero la función de la emoción nunca va a ser negativa, siempre te va a mostrar algo. En el caso del asco, por ejemplo, tienes mucha hambre y ves una manzana y te la quieres comer pero ves que está podrida o tiene moho, te da asco y  no te comes. Eso te puede salvar de una intoxicación. Toda emoción tiene su finalidad y su protección.
  3. La tercera emoción primaria es la ira que es la irritabilidad o el enfado que provoca una función adaptativa de autodefensa. La ira surge ante la pérdida de algo que consideras que te pertenece o alguien que te causa daño. Tú puedes puedes sentir ira porque pierdes algo que pensabas que era tuyo o alguien que te está haciendo daño. ¿Cómo te das cuenta que puedes estar teniendo esta emoción en tu cuerpo? Porque vas a tener hiperventilación, te puede dar taquicardia y tensión muscular y vas a sentir súper tenso el cuerpo.
  4. Está el miedo que es una emoción básica también y es el recelo o aprehensión ante una amenaza o posible peligro y éste peligro puede que no sea real, también puede ser imaginario. A veces tenemos miedo de cosas que no son reales, cosas que están en nuestra cabeza. Entonces es importante definir y estar claro cuando sientes miedo si es miedo de algo real o es miedo de algo que no es real. El miedo nos provoca angustia, inseguridad e incertidumbre pero también es un mecanismo de protección porque cuando tienes miedo reaccionas mucho más rápido a ciertas situaciones y eso te puede proteger de algo malo. Cuando tienes miedo en tu cuerpo se te acelera el ritmo cardíaco tienes los músculos tensos y también puede que sientas un dolor en la boca del estómago.
  5. La quinta emoción primaria es la sorpresa que es el asombro que surge ante un evento inesperado. La sorpresa causa desorientación mientras nos adaptamos a la nueva situación. De repente me sorprende algo y me quedo desorientada pero eso puede pasar segundos o minutos. Cuando ya me adapto, la sorpresa pierde su fuerza. Cuando esta emoción se presenta la expresión facial cambia. La boca y los párpados están muy abiertos.
  6. La sexta emoción básica es la tristeza que es una emoción que nos produce desdicha o infelicidad ante la pérdida de algo o alguien que realmente es importante para uno. La emoción de la tristeza produce reintegración. Esto quiere decir que hace que seas consciente de lo que añoras y provoca que sientas que estás duelando algo. ¿Qué puedes experimentar cuando estás triste? ¿Cómo puedes saber si estás triste? El famoso nudo en la garganta, una sensación de pesadez en el cuerpo, dolor en el pecho y también puedes sentir la necesidad de tener que aislarte de las personas.

Las emociones secundarias son las emociones que a medida que crecemos vamos adhiriendo a nuestra personalidad. Son muchas pero voy a hablar de cinco para que las ubiquemos y hagamos la diferencia entre cuáles son las innatas y cuáles son las aprendidas.

  1. La primera emoción secundaria es la culpa que aparece cuando sientes que has traicionado los valores que tienes como persona y como miembro de una sociedad. También te puede provocar una sensación de nudo en la garganta, tensión en la boca del estómago o en el pecho y esas sensaciones físicas que puedes sentir en tu cuerpo van acompañadas de pensamientos reflexivos y constantes sobre un evento o situación que te hace evaluar los antecedentes y las consecuencias de esa acción o decisión que tomaste. El famoso ´´Ay todo fue porque yo lo hice así…´´o ´´me arrepiento, no lo quise haber hecho…´´esos pensamientos recurrentes del por qué.
  2. La segunda emoción secundaria son los celos que aparecen cuando sientes una amenaza de perder algo que quieres o sientes que te pertenece. A veces los celos demuestran inseguridad sobre uno mismo o falta de confianza.
  3. Está la vergüenza también que aparece cuando consideras que quienes te ven pueden ser testigos de un hecho que tú sientes que perjudican tu apariencia. Te adelantas a pensar ´´Ay qué vergüenza esta persona me va a ver así y no quisiera que me viera así, yo quiero que piense otra cosa de mí´´. El sentir vergüenza hace que te inhibas y evites ciertas conductas para que no recibas el rechazo o la burla de las demás personas.
  4. Como cuarta emoción secundaria está el orgullo que es una emoción adaptativa que aparece cuando estás muy satisfecho con lo que tú eres o haces. Esto puede fomentar tu autoestima y seguridad. Definitivamente un orgullo en buena medida es bueno pero cuando eres excesivamente orgulloso puede afectar tus relaciones. Entonces hay que tener cuidado y entender hasta dónde sería un orgullo saludable.
  5. La quinta emoción es el placer que es una emoción positiva que se manifiesta cuando logras satisfacción por algo. Puede ser algo como un aspecto biológico por ejemplo cuando comemos, cuando estamos con nuestra pareja, cuando dormimos y hasta cuando tenemos algún tipo de relaciones sociales. Tenemos que tener cuidado con el placer cuando hay excesos debido a acciones peligrosas como por ejemplo puede ser consumir drogas o tener adicción a los juegos de azar ya que este tipo de placer en exceso puede suprimir la toma de decisiones de manera responsable.
¿Qué es la gestión emocional? La gestión de las emociones hace referencia a que seamos conscientes de las emociones que sentimos, las aceptemos y las regulemos si es necesario adaptándonos al contexto en el que nos encontremos.

Este proceso puede llegar a ser un reto, no es fácil, es un aprendizaje constante el poder gestionar nuestras emociones, la famosa inteligencia emocional es esto pero definitivamente tiene frutos grandísimos y súper importantes porque la correcta gestión de las emociones va a determinar el éxito en nuestras vidas y justamente venía escuchando en el carro, ahora que venía regresando de la oficina que cuando, por ejemplo estás en la escuela se mide mucho lo del coeficiente intelectual y esta parte de que los niños tienen que ganar las mejores notas y les tiene que ir bien y tal pero ya cuando tú entras al campo laboral muchas de las personas de tu entorno va a tener coeficiente intelectual alto, pero no todos van a tener inteligencia emocional.

La inteligencia emocional es un proceso que incluye que conozcamos nuestras emociones y las emociones de los demás y aprendamos a regularnos.

Tengo ocho estrategias de gestión emocional de las que vamos a conversar para desarrollar la inteligencia emocional ✨✍🏻

  1. Una de las tareas que se pone mucho en terapia es tener un diario de emociones. Es una herramienta súper útil para primero conocernos y para luego sentirnos mejor. Entonces, ¿cómo funciona esto? Tomas una libreta y apuntas todas tus emociones del día, te tomas 20 minutos antes de dormir en la noche y haces un balance de tu día. Vas a escribir todas aquellas emociones que surgieron en ese día y al lado vas a poner cómo te has sentido y cómo esta emoción afectó tu comportamiento. Cuando hayas estado tomando nota durante varios días seguidos, porque tienes que hacerlo durante varios días para poder tener un patrón, vas a ir repasando lo que estás escribiendo y vas a poner atención en todos esos patrones y generalidades que encuentras en tus experiencias entonces ahí tú te vas a ir conociendo mejor y vas a aprender cómo auto regularte porque si hay algo que te hace sentir mal anímicamente cuando lo plasmas con palabras automáticamente te ayuda a superarlo. Cuando tú escribes se forma algo que se le llama etiquetado emocional. El etiquetado emocional consiste en que escribes, tienes sentimientos difusos y eso lo pasas a palabras concretas entonces cuando escribes la palabra automáticamente vas fijando el significado de lo que eso te está haciendo sentir y de esa manera le vas restando poder. Es como que lo sacas de ti. Es un acto representativo que vas a ver cómo te va a ayudar, primero para conocerte y luego para ir quitándole poder a esas cosas que no te hacen sentir tan bien.
  2. La segunda estrategia y es obvio, por así decirlo, es que nos tenemos que aceptar tal cómo somos e ir desprendiéndonos de todos los complejos que tengamos porque vamos a ponernos en un descubrimiento personal en el que vamos a adentrarnos y podemos dejar revelados aspectos de nuestra vida que no nos gustan o que nos cueste ver como positivos pero el main es que nos aceptemos como somos y para empezar a aceptarnos como somos tenemos que partir de la idea de que nadie es perfecto y cada vez que intentamos acercarnos a una versión idealizada que tengamos de nosotros mismos vamos a estar desgastando nuestra salud mental. Tenemos que desprendernos de todas esas ideas irreales que tenemos y aceptarnos tal como somos. Todos somos importantes, todos tenemos cosas buenas y si no tenemos muchas cosas buenas pues la buena noticia es que sí se puede aprender a tener más cosas buenas y a cosechar muchas más cosas buenas.
  3.  La tercera estrategia es focalizarnos en los pensamientos positivos y no darle protagonismo a los pensamientos negativos. Cuando sentimos emociones que nos causan un gran malestar, lo que tendemos a hacer es evitarlas pero la solución no va a ser mirar a otro lado y hacer ver como que estas emociones no existen. Lo correcto en ese caso es sentir la emoción, analizarla y dejar pasar, ese es el orden correcto. No les vamos a dar más valor del que les toca, no nos vamos a recrear en ellas, le vamos a dar siempre el protagonismo a los pensamientos positivos.
  4. La cuarta estrategia para aprender el arte de la gestión emocional propia de de mis emociones sería tener una actitud positiva enfocada hacia las metas que esto fácil no es pero es una de las de las herramientas que más nos van a enfocar en nuestro objetivo y no va a hacer que nos desviemos por alguna emoción por ahí que no nos guste y que nos desmotivemos. Cuando tenemos una voluntad por lograr va a ser más difícil que nos desenfoquemos.
  5. La quinta estrategia y es importantísimo hablar de esta estrategia es que tenemos que saber cuándo nos tenemos que retirar a tiempo de alguna situación. A veces lo único que debemos hacer es no permanecer más en la zona de conflicto, tomar la decisión de retirarnos a tiempo. Por ejemplo si tenemos a una persona que nos está provocando y ya sabemos que eso no va a acabar bien, la decisión más inteligente que podemos hacer en este caso sería darnos la vuelta e irnos porque ahí no hay pensamientos positivos que valgan, ahí no hay actitud enfocada en las metas que valga, simplemente tenemos que tener la inteligencia emocional de saber retirarnos a tiempo.
  6. La sexta es que tenemos que aprender a encajar las críticas porque puede ser que lo que nos esté haciendo sentir mal es que no sabemos encajar las críticas y estamos demasiado pendientes de lo que los demás piensan de uno y eso es una mala opción porque como sabemos, el bienestar emocional nace dentro de uno mismo y de tu propia interpretación que tienes del mundo y si recibimos todas esas críticas que nos dan (y que siempre nos van a llegar de tanto de un entorno cercano como de un entorno no cercano) si no la sabemos encajar, nos va a desestabilizar emocionalmente. Debemos aprender a encajar esas críticas para que seamos personas emocionalmente equilibradas.
  7. El deporte siempre es una opción. Si quieres estar calmada puedes liberar tensiones gracias al ejercicio físico que te guste. La idea es que liberes las endorfinas, las famosas hormonas de la felicidad que se activan automáticamente cuando haces ejercicio físico. El ejercicio físico te puede ayudar a reducir estrés y aumentar tu autoestima. Cuando tú estás libre de estrés y tienes una autoestima alta, tu manejo emocional va a ser mucho más adecuado así que el ejercicio siempre es una opción💪🏼.
  8. Como última estrategia emocional es el famoso mindfulness. El mindfulness no tenemos que verlo solamente como una meditación, el mindfulness traducido al español es atención plena y la atención plena es vivir el momento presente y ser consciente de las emociones que está sintiendo o sea estar aquí y ahora y sentir todo lo que siento, no estar pensando en el futuro ni estar pensando en qué voy a hacer en cinco minutos. Vivir el aquí y el ahora porque cuando estás en el presente tienes paz mental, si no estás en el presente no hay paz mental. En este sentido hablando de aquí y ahora el mindfulness es muy simple porque lo que requiere es que evaluemos los eventos que nos pasan de una manera muy característica por ejemplo adoptando la autocompasión. Cuando me entiendo a mí misma y estoy haciendo mis cosas con calma eso es un tipo de mindfulness, es un tipo de atención plena. La atención en el momento presente es atención plena y una mentalidad no enjuiciadora también es atención plena o sea cuando yo no emito juicios, cuando yo no emito críticas, cuando simplemente estoy bien con mi entorno. Lo podemos hacer cada minuto de nuestra vida si queremos, no es fácil por eso hay que practicar bastante y entre más practicas más experta te vuelves.

Bueno concluimos esta charla de emociones diciendo que las emociones son parte fundamental de los seres humanos que lo importante que y lo que lo que quiero que que sea el mensaje es que tenemos que aprender a reconocerlas, tenemos que aceptarlas y tenemos que entenderlas.

Las reconocemos: sabemos que nos sentimos así.

La aceptamos: aceptamos sentirnos así.

Las entendemos: por qué nos sentimos así.


Si hacemos estos tres pasos vamos a volvernos unas genias de la inteligencia emocional.

Una nalgada,

Ross Bandass

La autora es la psicóloga Isabel de la Fuente @sientopsicologia

Foto de Alexander Grey en Unsplash